Ante el reciente anuncio del cierre de la histórica firma textil Emilio Alal, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, hizo un apremiante llamado a la comunidad goyana para expresar cercanía, solidaridad y acompañamiento espiritual a las más de 260 familias afectadas por la pérdida de sus puestos de trabajo.


La centenaria empresa, fundada en 1914, confirmó el cese de operaciones en sus plantas de Corrientes y Chaco, dejando un fuerte impacto social en la región. Ante esta realidad, el prelado instó a los fieles a no permanecer indiferentes y a manifestar la "caridad fraterna" de la Iglesia.
La convocatoria tendrá lugar el domingo 1 de febrero a las 19, frente a las instalaciones de la empresa Alal. Desde ese punto, se iniciará el rezo del Vía Crucis procesional hasta la parroquia San José Obrero, donde el obispo presidirá la Santa Misa para pedir por la fuente laboral y el sustento de los damnificados.
Monseñor Canecín pidió especialmente a los párrocos y comunidades que: Identifiquen si en sus jurisdicciones residen trabajadores desvinculados de la empresa. Realicen visitas domiciliarias para brindar consuelo y escucha. Mantengan una actitud de oración permanente por la situación productiva de la provincia.
"Es momento de expresar nuestra cercanía y acompañamiento a las familias y trabajadores", expresó el obispo, subrayando la importancia de la presencia de la Iglesia en los momentos de mayor incertidumbre social.-