El obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecin –através del área prensa del obispado- expresó su adhesión al comunicado de la Conferencia Episcopal Argentina expresando su cercanía y gratitud al papa León XIV por su constante llamado a la paz. Inspirados en el Evangelio -"Felices los que trabajan por la paz"-, los obispos valoran su mensaje claro y esperanzador dirigido a toda la humanidad.

En particular, destacan sus recientes palabras en las que invitó a "volver a creer en el amor, en la moderación y en la buena política", al exhortar a cada persona a comprometerse según su propia vocación en la construcción de la paz. "Cada uno tiene su lugar en el mosaico de la paz", recordó el Santo Padre.
Los prelados subrayaron también la insistencia del Papa en promover una paz "desarmada y desarmante", así como su firme interpelación a quienes tienen responsabilidades políticas y militares: "¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense en mesas de diálogo y de mediación!, no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte".
Gestos concretos de fraternidad
En este contexto, consideraron significativo su reciente viaje apostólico por África, interpretado como un gesto concreto de cercanía a los pueblos, de escucha de sus sufrimientos y esperanzas, y de promoción del diálogo entre las naciones como único camino hacia un futuro compartido.
La Iglesia en la Argentina manifestó su deseo de asumir activamente la propuesta del pontífice de unir las energías morales y espirituales de quienes creen en la paz y trabajan por sanar las heridas causadas por la guerra. Finalmente, los obispos elevaron una oración para que Dios sostenga la misión del Papa y conceda al mundo el don de la paz.
El mensaje lleva las firmas de monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina; y de monseñor Raúl Pizarro, obispo auxiliar de San Isidro y secretario general.