El sospechoso habría contactado a una niña de 11 años a través de redes sociales para enviarle contenido sexual. Tras un rastreo digital y geolocalización, la Policía logró identificarlo y allanar su domicilio.

En un operativo conjunto liderado por el Departamento Cibercrimen, la Policía del Chaco logró la aprehensión de un hombre de 29 años vinculado a una causa de grooming. El procedimiento, realizado en la mañana de este miércoles, incluyó el secuestro de tecnología clave para la causa.
La investigación comenzó el pasado 25 de noviembre de 2025, cuando un hombre de 39 años acudió a las autoridades tras descubrir que su hija de apenas 11 años mantenía conversaciones sospechosas. Según el relato del padre, el contacto se inició en la red social Instagram, desde donde el sospechoso facilitó su número de WhatsApp para continuar la comunicación.
De acuerdo con las pericias preliminares, el detenido no solo enviaba imágenes de contenido sexual, sino que también realizaba preguntas insistentes sobre la rutina diaria de la menor. El lenguaje utilizado y el tenor de los mensajes alertaron a los investigadores, quienes desde un primer momento presumieron que se trataba de un adulto oculto tras un perfil digital.
Tecnología al servicio de la Justicia
El personal especializado de Cibercrimen llevó adelante una minuciosa labor de inteligencia que incluyó el análisis de información digital, impacto de antenas telefónicas y geolocalización. Estas herramientas permitieron rastrear la línea telefónica hasta un domicilio particular en la localidad de La Leonesa e identificar fehacientemente al presunto autor.
Allanamiento y Detención
Con las pruebas reunidas, el Equipo Fiscal N° 13 solicitó la orden de registro al Juzgado de Garantías N° 1. Durante el allanamiento, los efectivos procedieron a la aprehensión del joven de 29 años y al secuestro de su teléfono celular, el cual será sometido a peritajes para determinar el alcance de sus contactos y si existen otras posibles víctimas.
Las autoridades instan a los padres y tutores a supervisar la actividad digital de los menores y a denunciar de inmediato cualquier contacto sospechoso por parte de desconocidos en redes sociales.