El intendente de Lavalle, Hugo Perrota, aseguró que la administración municipal atraviesa un escenario financiero complejo marcado por la caída de los recursos propios y la fuerte dependencia de los fondos coparticipables. En ese contexto, explicó que la gestión prioriza el sostenimiento de los servicios esenciales, el pago de salarios y las inversiones consideradas estratégicas para el desarrollo productivo de la localidad.


Perrota señaló que la realidad económica que enfrenta el municipio refleja las dificultades que también atraviesan la Nación y la Provincia, aunque advirtió que el impacto resulta mayor en las comunas de menor tamaño debido a la limitada capacidad de generar ingresos genuinos y al incremento constante de la demanda de asistencia social y sanitaria.
"No tenemos una recaudación genuina por los servicios que son municipales y dependemos muchas veces exclusivamente de los fondos coparticipables", afirmó el jefe comunal. En ese marco, explicó que la gestión adoptó medidas de austeridad para preservar el equilibrio de las cuentas públicas, entre ellas la reducción de horas extras y la postergación de diversas obras que no revisten carácter prioritario.
"Estamos trabajando en eso con una administración austera", sostuvo Perrota al remarcar que el objetivo principal es garantizar el funcionamiento cotidiano del municipio sin afectar la prestación de los servicios básicos que reciben los vecinos.
Pese a las restricciones presupuestarias, el municipio mantiene algunas inversiones con recursos propios. Entre ellas, el intendente destacó la construcción de una alcantarilla considerada fundamental para la actividad hortícola de la zona. Según explicó, la obra permitirá mejorar el escurrimiento del agua y evitar que uno de los caminos más utilizados por los productores quede intransitable durante períodos de intensas lluvias, especialmente ante los pronósticos que anticipan un posible impacto del fenómeno El Niño.
diario Época