

El objetivo es llegar exactamente a la meta antes que nadie: una última casilla, la número 63, denominada “Indio Cuá”, avanzando o retrocediendo según los números que aparecen durante el periplo “adorniano”.
El tablero remodelado sugiere las siguientes consignas que se leen según consta en el expediente, perdón, en el reglamento del juego:
Casillas 5, 9, 14, 18: El participante encontró un pendrive olvidado en una lata de bizcochos Canale. Tiene un saldo millonario, fruto de triunfos en la payana, tutifruti y naipes de la Casita Robada. Avanza tres casilleros e insulta a un periodista.
(6 y 12): Una cascada ostentosa de piscina, donde no puede navegar un ARCA, salpica al participante si es un seco. Pierde dos turnos y se desacredita mucho más.
(19): Un par de abuelas prestamistas le quieren cobrar su deuda de miles de dólares. Sale rajando apenas las ves. Avanza diez casilleros y se esconde atrás de un granadero.
(31): El participante tiene estrés postraumático luego de deslomarse por el bien público, se acuesta en sábanas de lujo después de saltar sobre un somier olímpico y se queda dormido. Pierde un turno.
(42): Confunde a la escribana Nechevenko con una tenista bielorrusa. Le levanta un acta y da fe que los hermanos Adorni tienen cara de protocolo. Retrocede al comienzo del juego.
(52): El arquitecto Tobar lucha contra el racismo: cobra en negro. El participante se pierde entre las remodelaciones de catastro en Exaltación de la Cruz. Queda mareado, pierde un turno.
(58): Adorni es de La Plata y avanza hacia ella. Principio y final coinciden. El participante debe volver al comienzo del tablero.
(63): Betina Angeletti ofrece su mejor sonrisa y saluda al ganador!!!!
FIN