El paso de la comparsa Itá Verá, cuyo presidente es Juan Romero por el corsódromo de Goya provocó un fenómeno que pocos pueden explicar: nadie pudo quedarse quieto. Entre el brillo de "Imperia" y el ritmo de La Odisea, la "piedra que brilla" se llevó el aplauso unánime del público.

Según el presidente, Juan Romero, la gente no solo miró el desfile, sino que se sumó a él desde las tribunas. "Sentimos el aliento del público; los comparseros contagiaron alegría y el público se la devolvió", explicó Romero, todavía emocionado por la respuesta de los goyanos que transformó el corsódromo en una verdadera fiesta colectiva.
Romero –en declaraciones realizadas en la radio AM de Goya- destacó al grupo La Odisea y la batucada, cuya energía fue el motor que hizo que el público los ovacionó aplaudiendo. "He recibido muchas felicitaciones por el espíritu alegre de la comparsa. La gente vivió una verdadera fiesta este año con el paso de Itá Verá", señaló el presidente.
El despliegue de este año, denominado "Imperia", transportó a Goya a través de los grandes imperios de la historia (Egipto, Roma, Grecia, China, Japón y Europa).
Itá Verá —que hoy ya cuenta con personería jurídica— se encarga de proveer a cada integrante todo el material necesario: desde piedras y lentejuelas hasta las costosas plumas y estructuras de espaldares.
Un trabajo "a pulmón" que nació en una reunión familiar en 2013 y que hoy, 23 años después (contando la trayectoria de su familia), se traduce en un espectáculo de primer nivel.
"Nacimos desde cero, sin nada, a puro pulmón y sacrificio. Hoy, con mi familia siempre al frente, cumplimos 23 años vinculados al carnaval de Goya y es un orgullo ver lo que Itá Verá representa hoy: una comparsa vistosa que llama la atención y crece año a año".
Crecer en conjuntoRomero destacó que el municipio "se puso al hombro" con las nuevas tribunas y, fue contundente: "Hay aspectos que mejorar; no solo la infraestructura tiene que crecer, las comparsas también tienen que crecer" dijo.
"Quiero agradecer sin hacer distinciones a cada uno de los integrantes de la comparsa, a todas las familias y a cada colaborador que brindó su esfuerzo y dedicación. Este crecimiento es de todos; sin ese apoyo incondicional y el trabajo a pulmón de nuestra gente, Itá Verá no sería la institución que es hoy" remarcó Juan Romero.
Para Itá Verá, el trabajo para el próximo año ya comenzó, con la misma premisa que los trajo hasta aquí: superarse edición tras edición para que, el año que viene, tampoco haya nadie sentado. -