En la 63ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, monseñor Adolfo Canecin presidió la misa en la catedral de Goya y realizó la clausura del retiro para jóvenes- adolescentes organizado por el Movimiento Mar Adentro. El obispo estuvo acompañado por el padre Ariel Giménez, fundador del movimiento.

En su homilía, destacó la importancia de los retiros espirituales como experiencias transformadoras: "Hay un antes y un después de cada retiro, y esto se nota en el fortalecimiento de las comunidades juveniles", señaló.
Citó el plan pastoral diocesano: "Todo con los jóvenes, nada sin los jóvenes".
"La destrucción del planeta es porque no descubrimos la vocación de ser cuidadores de la casa común; la guerra es porque no descubrimos la vocación a la fraternidad", advirtió.
Instó a los jóvenes a buscar en la oración, la Palabra y los sacramentos los medios para "escuchar, discernir y responder".
Destacó el mensaje del Papa León XIV para esta jornada, señalando que su santidad definió la vocación como un "camino de belleza" y un diálogo íntimo con Jesús " el pastor bello".
El obispo hizo un llamado para "trabajar denodadamente para crear la cultura vocacional, en cada familia, escuela y parroquia, con el objetivo de que cada joven encuentre el lugar que Dios soñó para él desde la eternidad".
Retomando un principio del movimiento Scout, el obispo animó a los presentes a "dejar el mundo un poco mejor de cómo lo encontramos".
Concluyó su mensaje pidiendo que, a través del descubrimiento de la propia vocación sea posible dejar "una Iglesia con un poquito menos de arrugas, tal como Jesús la soñó al fundarla". -
PRENSA OBISPADO DE GOYA