El Colegio Santa Teresa de Jesús recibió llamadas anónimas durante dos días consecutivos. La Justicia realiza pericias telefónicas para identificar a los autores. "Iremos a fondo", advirtieron los investigadores.

La comunidad educativa de la ciudad de Goya se encuentra en estado de alerta tras una seguidilla de amenazas que afectaron al Colegio Santa Teresa de Jesús. Lo que comenzó como una supuesta advertencia por presencia de explosivos escaló a mensajes que daban cuenta de un presunto plan de inmolación, lo que obligó a una inmediata intervención de las autoridades judiciales y policiales de la provincia.
Los episodios ocurrieron entre el martes 17 y el miércoles 18 de marzo. Según confirmaron fuentes del caso, la institución religiosa —ubicada en el centro de la ciudad y con una matrícula que abarca todos los niveles de enseñanza— recibió primero un llamado anónimo alertando sobre una bomba. Poco después, un segundo contacto subió el tono de la amenaza señalando que una persona "estaba iba a inmolarse" en el establecimiento.
Ante la gravedad del cuadro, las autoridades escolares activaron los protocolos de seguridad y dieron aviso a la Justicia, que inició una causa para determinar el origen de las comunicaciones. "Seguimos con todas las pericias telefónicas y descartando hipótesis. Aunque vuelva la calma, vamos a seguir bien a fondo", confiaron fuentes ligadas a la investigación a
Powernoticias.com.A pesar de que durante el resto de la semana no se registraron nuevos incidentes y las clases se retomaron con relativa normalidad, el clima de preocupación persiste entre los padres y directivos. Por estas horas, los investigadores centran sus esfuerzos en el rastreo de las líneas telefónicas utilizadas para radicar las amenazas, buscando establecer si se trató de una "broma" de mal gusto o de un plan con intenciones reales de generar daño.