La excusa: era una jornada de pesca cerca del Puente Batel. Pero cuando la Policía Rural llegó al lugar, la historia empezó a desarmarse sola. Un productor denunció que durante la noche varias personas habían ingresado a su campo, corriendo y arreando ovejas con linternas. Al hacer el recuento, faltaban dos animales.

Con el dato en mano, los efectivos montaron un control sobre la Ruta 12 y esperaron. Minutos después interceptaron una camioneta y una motocicleta cuyos ocupantes aseguraban que estaban pescando.
Sin embargo, un detalle llamó la atención de los policías: entre las pertenencias apareció el cuero de un cordero, además de una escopeta y otros elementos. La situación terminó con el secuestro de la carne, armas, vehículos y artículos de pesca, mientras la Fiscalía Rural ordenó iniciar actuaciones por presunto abigeato y los cuatro quedaron presos .
Dicen que cuando no hay pique, se vuelve con las manos vacías. Estos muchachos aparentemente decidieron cambiar las reglas... y terminaron encontrándose con la Policía Rural.
Fueron a pescar, pero como no había pique se trajeron dos ovejas ajenas
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