Viviana Canaparro, Angélica Itatí Sánchez y Mirta Rodríguez participarán desde este miércoles 10 y hasta el viernes 12, en Mar del Plata, del V Congreso Nacional de Seguridad Vial. Las referentes locales destacaron en diálogo con RADIO POWER la importancia de la educación, la concientización y la memoria como herramientas fundamentales para prevenir siniestros viales.

Con el objetivo de fortalecer el trabajo de prevención y concientización que desarrollan en la comunidad, tres integrantes de la Fundación Estrellas Amarillas de Goya participarán del V Congreso Nacional de Seguridad Vial, que se realiza desde este miércoles 10 al 12 de junio en la ciudad de Mar del Plata bajo el lema “La señal de ausencia es eterna”.
Las representantes goyanas serán Viviana Canaparro, Angélica Itatí Sánchez y Mirta Rodríguez, tres madres que transformaron el dolor por la pérdida de sus hijos en una misión orientada a generar conciencia sobre la importancia del respeto a las normas de tránsito y la preservación de la vida.
UNA MISIÓN NACIDA DEL DOLOREntrevistadas en el programa
“Haciendo camino” de Radio Power, las referentes explicaron que las estrellas amarillas pintadas sobre el asfalto o instaladas mediante cartelería recuerdan los lugares donde ocurrieron siniestros viales fatales y buscan generar memoria colectiva para evitar nuevas tragedias.
Angélica Sánchez relató que perdió a su hijo en un siniestro vial ocurrido en 2012 en la esquina de la escuela Normal (Mariano I. Loza y Mitre) y que desde hace cinco años forma parte activa de la organización. Actualmente participa en charlas de concientización, actividades educativas y campañas junto a otras madres que atraviesan experiencias similares.
“Me costó un montón superar su muerte, pero desde el fondo de mi corazón lo llevo a mi hijo. Es Dios, la Virgen, mi hijo, como siempre le digo, mi ángel del cielo, que me da un espacio para poder seguir”, confesó Angélica Sánchez que además de las actividades en escuelas también suma su aporte en charlas en la Dirección de Tránsito.
Por su parte, Viviana Canaparro, referente y “alma mater” de Estrellas Amarillas en Goya y la región, sostuvo que el trabajo dentro de la fundación representa una verdadera misión de vida. “Cada estrella es una señal para que quienes circulan tomen conciencia de que en ese lugar ocurrió una tragedia y que debemos conducir con responsabilidad”, expresó.
EDUCACIÓN Y PREVENCIÓN, LOS PRINCIPALES EJESLas integrantes de Estrellas Amarillas remarcaron que la educación vial continúa siendo la principal herramienta para reducir la siniestralidad. En ese sentido, destacaron las actividades que desarrollan en escuelas urbanas y rurales, donde comparten testimonios personales y promueven hábitos responsables como el uso del casco, el cinturón de seguridad y el respeto por las normas de tránsito.
Además, señalaron su trabajo articulado con la Dirección de Tránsito municipal para llevar adelante acciones de formación destinadas a niños, adolescentes y futuros conductores.
“Los jóvenes deben comprender que una imprudencia puede destruir una familia entera. No solamente se ponen en riesgo ellos, sino también sus seres queridos y todas las personas que circulan en la vía pública”, reflexionó Canaparro.
RECLAMOS Y NUEVOS DESAFÍOS
Durante el 5to congreso en Mar del Plata también se abordarán problemáticas vinculadas a la infraestructura vial. Entre los temas que serán planteados se encuentra el estado de las rutas nacionales, una preocupación compartida por organizaciones de todo el país debido al deterioro de numerosos corredores viales.
Asimismo, las representantes goyanas adelantaron que el próximo 3 de julio viajarán a Curuzú Cuatiá para pintar las primeras tres estrellas amarillas de esa ciudad, a pedido de familiares de víctimas de siniestros viales y de la organización nacional.
Pese a las dificultades y a la magnitud del desafío, desde Estrellas Amarillas Goya reafirmaron su compromiso con la comunidad. “No vamos a bajar los brazos. Creemos que a través de la educación, la prevención, la justicia, la concientización y la memoria es posible construir una cultura vial más responsable”, concluyeron.-