Tras conocerse el cierre de la hilandería que dejó sin empleo a más de 260 trabajadores, el obispo emérito de la diócesis de Goya, monseñor Ricardo Oscar Faifer, envió un mensaje de consuelo y solidaridad a las familias afectadas.

Desde Buenos Aires, su actual lugar de residencia, el prelado manifestó su pesar por la crítica situación social y laboral, recordándoles a los trabajadores que, a pesar de la distancia física, se mantiene unido a ellos a través de la oración.
Monseñor Faifer calificó la realidad actual de las familias como "pesada y angustiante", pero exhortó a la comunidad a no perder la esperanza: "Sepan que no están solos porque el Señor está siempre 'Dios con nosotros'; y los acompañan los hermanos de la querida ciudad de Goya".
Citando al Apóstol Pablo en su carta a los Gálatas, el obispo emérito recordó que la fe cristiana debe traducirse en acciones concretas de ayuda mutua: "Ayúdense mutuamente a llevar las cargas, y así cumplirán la ley de Cristo (Gal. 6,2). La Ley de Cristo que es el amor fraterno y solidario: 'La fe que obra por medio del amor' (Gal. 5,6)".
Aseguró sus plegarias para que surjan posibilidades de asistencia y recordó la presencia constante de la Virgen María en los momentos de mayor dificultad, señalando que "la Madre de Jesús siempre está junto a la cruz de los hermanos de su Hijo".
Con un "fuerte abrazo" y su bendición apostólica, monseñor Faifer reafirmó su compromiso de pastor con la comunidad de Goya.-
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