En una jornada cargada de profunda espiritualidad y emoción a flor de piel, la localidad de Itatí epicentro de la fe mariana de la región, se desbordó de fieles. Y, a media mañana de este jueves 16, se produjo el momento más esperado: en medio de las aguas del río Paraná, la imagen de la Virgen de Itatí se encontró con la de la Virgen de Caacupé, la patrona de la República del Paraguay, en el marco de la celebración del 126° aniversario de la Coronación Pontificia de la «Reina del Paraná».


La celebración, reunió a una multitud incalculable de peregrinos, promeseros y turistas en la costa correntina. La emotiva procesión náutica comenzó formalmente a las 10, cuando las embarcaciones que custodiaban a ambas imágenes patronales iniciaron su navegación para encontrarse en el límite fluvial. La imagen de Caacupé fue traída con devoción por los fieles paraguayos desde la vecina orilla de Itá Corá.
Bajo un cielo que pareció contener el aliento ante la intensidad del momento, ambas advocaciones marianas se aproximaron hasta quedar frente a frente. Allí, en el centro del río Paraná, se fundieron en un simbólico abrazo de fe que representa la unión inquebrantable entre los pueblos argentino y paraguayo. Tras concretar una imponente procesión náutica, histórica escoltada por decenas de lanchas y barcazas, las sagradas imágenes regresaron a tierra firme para emprender su camino hacia la Basílica de Itatí.
La postal de una devoción sin fronteras
La costa itateña ofreció una postal conmovedora. Miles de peregrinos colmaron cada rincón de la costa, saludando el paso de las imágenes con pañuelos blancos alzados al viento, lágrimas de agradecimiento, rezos y sostenidos aplausos que se mezclaron con el sonido de los motores sobre el agua.
Tras el desembarco, la marea humana acompañó el traslado de las imágenes hasta el santuario, donde se celebró la Misa Solemne presidida por el arzobispo de Corrientes, monseñor José Adolfo Larregain.
Esta festividad evoca de manera directa aquel acontecimiento histórico del 16 de julio de 1900, fecha en la que la imagen de la Virgen de Itatí fue solemnemente coronada por voluntad del Papa León XIII.
Sin embargo, los orígenes de esta profunda piedad popular se remontan mucho más atrás en la historia de Corrientes, iniciándose con la llegada de la imagen mariana a la zona hacia el año 1589 de la mano de los misioneros franciscanos, entre quienes se destacó la figura de Fray Luis de Bolaños. Desde aquellos lejanos tiempos coloniales, la figura de María ha sido venerada por su pueblo como la «Reina del Paraná y Reina del Amor».
Cierre de la jornada patronal
Las actividades litúrgicas y festivas en honor a la patrona correntina continuarán durante el resto de la tarde. El programa oficial de la Basílica prevé que a las 19 se oficie la misa de clausura de los festejos, la cual culminará con la siempre emotiva y multitudinaria procesión de antorchas por las calles del pueblo.
Este nuevo aniversario de la Coronación Pontificia vuelve a ratificar la inquebrantable identidad de un pueblo que, año a año y desafiando cualquier distancia, se rinde con devoción ante los pies de su Madre protectora, consolidando a Itatí como uno de los faros de fe más importantes de la Argentina.
Desde el Diario EL LIBERTADOR, se destaca especialmente la colaboración y el compromiso de los Bomberos Voluntarios del Pueblo de la Virgen, siempre serviciales.
Luis Gurdiel (enviado especial)
diario El Libertador