En la noche del viernes celebraron una misa de cuerpo presente por el eterno descanso del presbítero Tomás Francisco von Schulz, párroco emérito de la diócesis, fallecido a los 93 años. La celebración tuvo lugar en la iglesia catedral Nuestra Señora del Rosario, donde son velados sus restos mortales. La Eucaristía fue presidida por el obispo emérito de Goya, monseñor Ricardo Oscar Faifer, concelebrada por el obispo diocesano, monseñor Adolfo Ramón Canecín, y asistida por los diáconos Esteban Ojeda y Camilo López.



Los feligreses participaron de la celebración para dar gracias a Dios por la vida y el fecundo ministerio del sacerdote.
En su homilía, monseñor Faifer iluminó la despedida con las lecturas proclamadas, especialmente el Evangelio de san Juan (14,1-5), en el que Jesús invita a sus discípulos a confiar: "Crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones", y el pasaje del Apocalipsis (21,1-5), donde san Juan contempla "un cielo nuevo y una tierra nueva" y, escucha la voz que proclama: "Esta es la morada de Dios entre los hombres".
Monseñor Faifer, señaló que la Iglesia se reúne para despedir "a un hermano iluminado por la fe, alentados por la esperanza y sostenidos por el amor", recordando que quienes han llegado a la meta encuentran en Dios la plenitud de ese amor.
"El padre Tomás proclamó la fe y la hizo vida", afirmó.
Monseñor Faifer destacó que cada persona es un don de Dios llamado a convertirse en don para los demás, y recordó que el padre Tomás respondió generosamente a esa vocación.
Evocó su conversión del luteranismo a la fe católica siendo joven y su fidelidad al llamado sacerdotal, vivido con entrega durante toda su existencia.
El obispo emerito hizo memoria de la estrecha vinculación del sacerdote con la historia de la diócesis de Goya, prácticamente desde sus comienzos.
Recordó que llegó enviado desde la diócesis de San Isidro para servir al Pueblo de Dios y que desarrolló una intensa tarea pastoral, especialmente en el ámbito de la catequesis, elaborando materiales formativos que continúan utilizándose en las comunidades de los distintos departamentos de la jurisdicción eclesiástica.
"Agradecemos a Dios todo lo que significó el padre Tomás y cuanto realizó en favor de la Iglesia", expresó el prelado.
Monseñor Ricardo Faifer compartió un momento de profunda emoción vivido durante la mañana, al encontrarse con varios hombres que, siendo niños, fueron acogidos en la Casa del Niño: "Los vi con lágrimas en los ojos despidiendo a quien fue para ellos un verdadero padre".
"Pensemos en la alegría que el padre Tomás está viviendo en este momento. Él ya llegó a la meta de la peregrinación", afirmó.
Retomando las palabras de Jesús en el Evangelio, expresó que el Señor sale al encuentro de quienes le fueron fieles en el ministerio: "Vos, Tomás, que hiciste presente mi amor celebrando la Eucaristía, regalando mi perdón, mi misericordia y mi ternura, ahora vengo a buscarte porque quiero que estés donde yo estoy".
Concluyó señalando que el verdadero camino es Jesucristo, un camino vivo que exige identificarse con su corazón lleno de compasión, alegría, luz y misericordia. -
PRENSA OBISPADO DE GOYA