En el marco de un proceso que se viene desarrollando de manera sostenida y planificada, el director de Recursos Humanos de la Municipalidad de Goya, Fernando Rodríguez, brindó precisiones sobre el reordenamiento municipal, una iniciativa que —según explicó— no responde a decisiones aisladas ni improvisadas, sino a un trabajo técnico y progresivo orientado a mejorar la prestación de los servicios y optimizar los recursos humanos y económicos.

Rodríguez dejó en claro desde el inicio que este proceso "no se toma azarosamente ni de un día para otro", sino que es el resultado de un relevamiento exhaustivo de todas las áreas municipales. "Hoy podemos llamarlo censo, pero es un relevamiento de todas las áreas municipales", indicó, remarcando que el objetivo central es "la optimización y la mejor prestación en todas las áreas del servicio que brinda el municipio".
Este trabajo se llevó adelante de manera articulada con una consultora de la ciudad de Corrientes, que aportó herramientas metodológicas y un marco de trabajo que permitió avanzar en el ordenamiento. Uno de los primeros pasos fue la unificación de información: por un lado, los registros de asistencia y ausentismo, y por otro, la base de datos de legajos de los agentes. "Todo eso se unificó y lo primero que hizo fue darnos un ordenamiento administrativo también en cuanto a la parte económica", señaló el funcionario, destacando además el proceso de bancarización total de la planta municipal, incluyendo a los trabajadores jornalizados.
El relevamiento permitió detectar cada contexto en particular, sobre asignación de funciones del agente. Además de conocer en cada caso, la situación del empleado, nivel de estudios, conformación familiar, condiciones de vida, entre otros aspectos fundamentales en el proceso de conformación de legajos. "Nos encontrábamos con agentes que estaban desempeñando funciones en una secretaría, pero en su legajo figuraban en otra. Había traslados verbales sin resolución correspondiente", explicó Rodríguez. A partir de allí, se avanzó en la regularización administrativa, lo que redundó en un mayor control y supervisión de toda la planta.
El proceso contó con la participación activa de jefes de áreas, secretarios, directores y coordinadores, quienes colaboraron en la identificación de funciones y tareas mediante declaraciones juradas de los agentes, independientemente de su condición laboral —planta permanente, contratados o jornalizados—. Este trabajo permitió construir un diagnóstico preciso antes de avanzar en decisiones que, reconoció, pueden generar preocupación.
En paralelo, se incorporaron nuevos sistemas de control de asistencia, incluyendo dispositivos biométricos para registrar la huella digital de los trabajadores.
"Muchos agentes registraban su asistencia en planillas internas de cada área; al incorporarlos al sistema pudimos monitorear en conjunto con cada secretaría", detalló. Este nuevo esquema dejó en evidencia incumplimientos, como faltas reiteradas injustificadas, que fueron detectadas mediante el cruce de datos estadísticos y el trabajo conjunto con los responsables de cada área.
"Analizamos caso por caso con los directores y jefes, que son quienes están en el día a día con el empleado, mientras que nosotros administramos los legajos", explicó. Este análisis derivó en la determinación de situaciones de incumplimiento reiterado que concluyeron en desvinculaciones laborales.
El funcionario reconoció que muchas veces la mirada pública se centra en la consecuencia —la desafectación de personal—, pero insistió en que detrás de cada decisión hay un proceso de evaluación exhaustivo. "Todos los elementos y factores se han analizado para llegar a la conclusión final", afirmó. Además, indicó que este tipo de revisiones se realizan de manera periódica: "Lo hacemos semestralmente; el año pasado también hubo casos puntuales de desvinculaciones".
En cuanto al tratamiento de estas situaciones, Rodríguez subrayó el enfoque humano adoptado por el área: "Siempre empatizando y con respeto, comunicando como corresponde y agradeciendo el tiempo trabajado en el municipio". También mencionó que, si bien hubo reclamos puntuales, todas las decisiones están debidamente fundamentadas.
PENSIONES NO CONTRIBUTIVAS
Uno de los aspectos que también incide en el proceso de reordenamiento es la situación de agentes con pensiones no contributivas. "Hay casos de agentes cumplidores, pero con una incompatibilidad, ya que ANSES establece que estas pensiones son incompatibles con la relación de dependencia", manifestó. A esto se suma una cuestión de salud: "Se trata de personas con un 66% de incapacidad laboral, y el municipio podría estar poniendo en riesgo su condición". En este sentido, se actúa de manera preventiva, en cumplimiento de las exigencias del seguro de accidentes personales.
Respecto a la cantidad de personas afectadas por las desvinculaciones, Rodríguez evitó precisar cifras exactas para no generar alarma, aunque desmintió versiones sobredimensionadas. "Para nada son los números que se vienen diciendo", aseguró, señalando que incluso los casos de reclamos activos rondan una decena. "Nos hemos reunido con su representante junto al secretario de Gobierno y el asesor letrado, explicamos cada situación y han entendido", sostuvo. No obstante, mencionó que posteriormente se registró un intento de bloqueo en la Secretaría de Obras Públicas, aunque aclaró que "no llegan a ser ni un 10% de la planta".
CAPACITACIONES AL PERSONAL MUNICIPAL
Más allá del control y las medidas disciplinarias, el director de Recursos Humanos destacó que el reordenamiento también contempla políticas de capacitación y acompañamiento. En ese sentido, se promueve la finalización de estudios primarios y secundarios, así como la formación específica según el perfil de cada agente. "Se generó una mesa interinstitucional de apoyo y contención", indicó, subrayando la importancia del bienestar integral, que incluye aspectos físicos, mentales y emocionales.
Asimismo, se llevaron adelante capacitaciones junto a la Asesoría Letrada sobre "Derechos y obligaciones de los agentes municipales", con el objetivo de erradicar prácticas de encubrimiento o desconocimiento normativo, en base al estatuto del empleado municipal.
En materia de reconocimiento laboral, Rodríguez destacó que durante el último año se concretaron 520 recategorizaciones y pases a planta permanente, decisiones que se sustentan en la información relevada, el análisis del desempeño y las evaluaciones realizadas por los responsables de cada área.
Finalmente, el funcionario remarcó que este proceso de reordenamiento se apoya en el diálogo permanente con los trabajadores y sus representantes sindicales. "Tenemos mucho diálogo con los empleados y con los sindicatos; trabajamos en conjunto en la mesa de relaciones laborales y la junta de disciplina", expresó. Y concluyó: "Esto tiene que ver con un mayor orden y control de la planta, pero también con escuchar, dialogar y buscar soluciones de manera conjunta".
Dirección de Prensa – Municipalidad de Goya.