Esta mañana, los turistas pudieron volver a caminar por el circuito más famoso del Parque Nacional Iguazú; las previsiones climáticas para septiembre que preocupan a las autoridades del Parque Nacional Iguazú.

El circuito de la Garganta del Diablo, el espectacular balcón que permite apreciar la caída de las Cataratas del Iguazú desde más de 80 metros de altura, volvió a abrir a los visitantes esta mañana. El salto más famoso de los 275 que tiene el Parque Nacional Iguazú había cerrado el miércoles pasado por la fuerte crecida del río, que más que triplicó su caudal al llevarlo de 1800 metros cúbicos por segundo (m³/s) a más de 8500.
La reapertura y el actual nivel del río, que sigue siendo mucho más alto de lo habitual, generan un espectáculo de gran atractivo para los turistas: los arcoíris, incluso arcoíris dobles. A mayor caudal, más se acentúa este fenómeno, ya que la enorme fuerza del agua al caer crea una suerte de neblina constante en el aire y, al cruzarse con los rayos de sol, hace que las gotas suspendidas separen la luz blanca en todos sus colores. Es tal la fuerza del agua con el actual caudal que el fenómeno se replica y es posible ver decenas de arcoíris al recorrer los circuitos Superior e Inferior.
La reapertura se produce en coincidencia con el inicio de la última semana de vacaciones de invierno para distritos como la Ciudad de Buenos Aires y la provincia bonaerense, que son los principales emisores de turismo de Iguazú.
“Estas medidas se toman de inmediato, siguiendo estrictos protocolos para garantizar la seguridad de los visitantes y de las personas que desempeñan tareas en el parque”, explicaron desde Iguazú Argentina S.A., la empresa concesionaria que opera y mantiene las pasarelas y todos los espacios dentro del parque. “Las cataratas se preparan entonces para vivir una última semana de vacaciones de invierno a pleno”, sumaron.
Otra excursión que se encuentra habilitada, recordaron las autoridades del parque, es el Paseo de la Luna, que arranca este lunes y permanecerá abierto durante toda esta semana, en tres turnos que arrancan a las 19 horas, cuando cae la noche y ya casi nadie deambula por los senderos.
“Este año esperamos llegar a los 190.000 visitantes en julio, lo que representaría un aumento respecto a los 169.850 visitantes del año pasado”, indicó a LA NACIÓN un gerente de Iguazú Argentina SA.
El fenómeno de El Niño en las cataratas
Más allá de la reapertura, las autoridades del Parque Nacional Iguazú no descartan otros cierres preventivos por cuestiones de seguridad para septiembre, cuando se esperan intensas lluvias en la región como consecuencia del fenómeno de El Niño.
“Vamos a ver cómo se proyecta el fenómeno. Será importante, con lluvias río arriba, y creemos que esa situación mantendrá al río en niveles elevados a partir de septiembre”, indicó el viernes pasado Carol Da Rosa, gerenta de la concesionaria del parque. “Nuestro objetivo es que una eventual crecida provoque el menor daño posible en la estructura porque conocemos lo que implica una reapertura: la fabricación de materiales, su traslado hasta el área Cataratas, que se encuentra en un punto muy alejado de los centros de producción, y cada una de las etapas del proceso termina extendiendo los plazos”, indicó.
diario La Nación