Tras ocho años de misión, la religiosa española parte hacia Venezuela. En su misa de despedida en la Catedral, reafirmó su compromiso con la búsqueda del niño desaparecido y la lucha contra la trata de personas. Durante la homilía, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, expresó su gratitud hacia la religiosa y su congregación.


Con una misa celebrada el 6 de enero, en la Solemnidad de la Epifanía del Señor, la comunidad de Goya se congregó en la Iglesia Catedral para despedir a la hermana María Teresa Castilla. La religiosa de la Congregación de las Hermanas Carmelitas Misioneras Teresianas culmina ocho años de labor pastoral en la ciudad para continuar su misión en Venezuela.
La Hermana María Teresa, en su rol pastoral trascendió los muros del colegio donde vivía, al ponerse al frente del reclamo por la aparición de Loan Peña, el niño desaparecido el 13 de junio de 2024. Bajo la consigna "No dejen de buscarme", la hermana Teresa Castilla fue la encargada de animar y convocar a las sucesivas marchas pacíficas que exigieron justicia y el esclarecimiento del caso.
Durante la homilía, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Canecín, expresó su gratitud hacia la religiosa y su congregación, recordando que Goya fue la primera casa que las Carmelitas Misioneras Teresianas fundaron en América.
"Expreso mi gratitud a la hermana María Teresa. Su presencia enriquece y embellece a la Iglesia", señaló el obispo, destacando la "disponibilidad evangélica" de la hermana para aceptar su nuevo destino.
Al momento de hacer uso de la palabra, la Hermana María Teresa vinculó el mensaje del Evangelio con la realidad s que atraviesa la provincia de Corrientes. Utilizando la imagen de la Estrella de los Reyes Magos que se detuvo ante la vulnerabilidad del pesebre, hizo un paralelismo con el compromiso que la sociedad debe tener con los más indefensos.
"Quiero mencionar todo el camino que hemos recorrido: un camino de reclamo de justicia y búsqueda de la verdad desde junio de 2024. Reclamamos que vuelva Loan Peña con vida, que vuelvan Lian y Guadalupe. En esto la Iglesia salió a la calle y exigió justicia", afirmó.
La religiosa hizo un llamado a la comunidad: "No se cansen de rezar por la lucha contra la trata de personas, para que el Señor toque el corazón de los malvados, ilumine a la justicia y conforte a las familias que sufren el desgarro de haberles arrancado a alguien".
Con la frase de su fundador, el padre Francisco Palau —"Yo te doy lo que soy, lo que tengo y quiero"—, la Hermana María Teresa se despidió de la ciudad de Goya que fue su hogar durante casi una década. -