La ausencia del histórico conjunto en la Fiesta Nacional del Chamame, tras 20 años consecutivos, generó fuertes críticas al sistema de contratación de artistas.

A pocos días del inicio de la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé, la celebración más emblemática de la música litoraleña atraviesa una inesperada polémica. Por primera vez en dos décadas, Los Hijos de los Barrios no integran la grilla oficial, una ausencia que sacudió a la comunidad chamamecera tradicional y abrió interrogantes sobre el diseño artístico y el sistema de contratación.
La noticia se conoció de manera sorpresiva a través de las redes sociales del Instituto de Cultura de Corrientes, y rápidamente generó repercusiones entre seguidores y artistas del género. Además del histórico conjunto, también habrían quedado fuera —al menos por ahora— Los Sena, Mario Suárez, Los Formoseñísimos Chamameceros, Matías González, Nendivei, Analía Espíndola, Marcos Cáceres y los hermanos Ortiz, entre otros.
Desde el Instituto de Cultura, su presidenta Lourdes Sánchez explicó que la ausencia de Los Hijos de los Barrios respondió a una falta de acuerdo económico. Sin embargo, esta versión fue desmentida públicamente por los propios músicos. Durante una transmisión en vivo por Facebook, Néstor y Tomás Barrios aseguraron que "no hubo un tema económico" y apuntaron a desprolijidades internas en las gestiones.
"Nos enteramos de que no estábamos cuando vimos la grilla", afirmó Néstor Barrios, quien detalló que mantuvieron conversaciones con tres interlocutores distintos del área cultural, algo que calificaron como inusual y confuso. Según relataron, las negociaciones avanzaron con propuestas de artistas invitados de otros géneros, pero finalmente el diálogo quedó trunco sin explicaciones claras.
La controversia se da en la previa del inicio oficial de la fiesta, que comenzará el viernes 16 de enero en el Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, bajo el lema "Refugio de Nuestra Identidad". Desde hace días, la capital correntina ya vive el clima chamamecero con actividades como "Chamamé con todos" y el tradicional desfile de fuelles.
Otro punto que alimentó las críticas es el nuevo formato de la grilla, con una notable reducción en la cantidad de artistas por noche. Si bien no hubo una explicación oficial, se barajan hipótesis que van desde una reorganización artística para dar mayor protagonismo a figuras consagradas, hasta un recorte presupuestario o la priorización de artistas de otros géneros, generalmente más convocantes.
Pese al reclamo, los músicos remarcaron que excluyen de la crítica tanto al gobernador Juan Pablo Valdés como a la presidenta del Instituto de Cultura, al considerar que las decisiones se toman a través de una productora designada. "Esto es una falta de respeto. Las gestiones son temporales, los artistas somos eternos", sentenció Néstor Barrios, dejando en claro el malestar que atraviesa al corazón del chamamé tradicional.