Hoy damos gracias a Dios por la vida y el servicio de la Hermana María Teresa Castilla. Este martes se realizará en la Catedral a las 20, la misa de despedida ante su próximo traslado a Venezuela, donde continuará misionando. Su paso por Goya fue un testimonio de "Iglesia en salida", comprometida con el dolor de las familias y la búsqueda de la verdad en uno de los casos más conmocionantes del país.

Agradecemos su compromiso inclaudicable en la búsqueda de verdad por el pequeño Loan, misión que abrazó con valentía evangélica. Su voz, que resonó desde esta provincia de Corrientes hasta los confines de la tierra, seguirá siendo un faro en su nuevo destino para la protección de los más vulnerables.
La Hermana Teresa de la Congregación de las Hermanas Carmelitas Misioneras Teresianas, ha sido una figura central en Goya, actuando en representación del Instituto Santa Teresa de Jesús. Se destacó por convocar y animar a la feligresía a participar en las sucesivas marchas pacíficas bajo la consigna "No dejen de buscarme", pidiendo por la aparición con vida del niño y el esclarecimiento del caso.
Su misión en la provincia de Corrientes se caracterizó por instar a la sociedad a "sacudirse para no naturalizar el mal", alineándose con el mensaje del obispo de Goya, Monseñor Adolfo Canecín, sobre la protección de la infancia y la lucha contra la trata.
Al comenzar esta nueva etapa en Venezuela, rezamos para que el Espíritu Santo siga guiando sus pasos en esta nueva porción del Pueblo de Dios que se le confía.
Su paso por nuestra Diócesis de Goya ha sido un verdadero regalo de Dios, y su presencia quedará para siempre en nuestros corazones.
Sabemos que su misión continuará dando frutos en Venezuela donde Dios hoy lo envía. -