El especialista Juan José Neiff anticipó lluvias fuertes desde fines de octubre, aunque señaló que la máxima crecida del Paraná no se produciría antes de marzo y tendría mayores probabilidades entre mayo y julio.
Las señales de un evento de El Niño de fuerte intensidad refuerzan el convencimiento de que hay que poner el foco en la prevención, aunque los especialistas advierten que sus consecuencias más severas sobre el río Paraná no serían inmediatas. El biólogo Juan José Neiff estimó que la situación de máxima inundación no llegaría antes de marzo de 2027 y que existe un 70% de probabilidades de que el pico se produzca entre mayo y julio.

El dato resulta relevante porque permite diferenciar dos momentos del fenómeno. Por un lado, las lluvias intensas podrían comenzar a sentirse mucho antes: Neiff anticipó que desde fines de octubre y durante noviembre comenzarían precipitaciones fuertes en Corrientes y el Nordeste. Por otro, la respuesta del Paraná requiere un proceso más prolongado y dependerá de las lluvias acumuladas en toda su extensa cuenca
RECOMENDACIONES
Mientras ese escenario comienza a configurarse, el Ministerio de Seguridad Nacional ya puso en marcha una campaña preventiva junto con la Agencia Federal de Emergencias, el Servicio Meteorológico Nacional y el Ministerio de Defensa. Las recomendaciones incluyen limpiar desagües y sumideros, controlar techos y canaletas, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y seguir las alertas meteorológicas por canales oficiales.
Ante tormentas, se aconseja además evitar desplazamientos innecesarios y no circular por calles o avenidas anegadas. Si el agua ingresa a una vivienda, la indicación es interrumpir el suministro eléctrico. La anticipación aparece así como una herramienta central frente a un proceso que podría extender sus efectos durante buena parte de 2027.
Neiff explicó que el Pacífico Ecuatorial continúa mostrando señales de calentamiento. Según detalló, en diez días la temperatura aumentó entre 0,2 y 0,8 grados y los primeros 300 metros del océano presentan valores tres grados superiores al promedio histórico de cuatro décadas.
Sin embargo, el especialista puso el acento en un aspecto que considera incluso más importante que la altura máxima que pueda alcanzar el Paraná: cuánto tiempo permanecerá elevado. El antecedente de 1982-1983 muestra la dimensión de ese riesgo. Entonces, el río superó los siete metros en Corrientes desde el 29 de noviembre de 1982 hasta el 11 de agosto de 1983 y llegó a un máximo histórico de 9,04 metros el 18 de julio.
Una permanencia prolongada por encima de niveles críticos multiplica las exigencias sobre los sistemas de salud, asistencia, infraestructura y producción. Además, cuando el Paraná se mantiene alto dificulta el drenaje natural de los cursos interiores. "El río tapona la salida de los arroyos", explicó Neiff, y advirtió que esos mismos cursos atraviesan rutas, pueden afectar las cabeceras de los puentes y terminar provocando cortes de caminos.
La serie histórica refuerza la idea de que los mayores efectos no necesariamente coinciden con el comienzo de las lluvias. En otros episodios de El Niño, los picos en Corrientes se produjeron en marzo, mayo, junio y julio. De allí que el escenario planteado para 2027 obligue a mirar más allá de las tormentas de esta primavera.
La prevención también comenzó a trasladarse al sector productivo. Desde el Ministerio de Producción provincial se recomendó a los ganaderos reducir anticipadamente la carga de los campos o trasladar hacienda hacia terrenos altos, especialmente en áreas vulnerables. El Inta, por su parte, promueve herramientas de monitoreo satelital para anticipar la pérdida de superficie disponible para pastoreo.
El panorama, por lo tanto, no supone una inundación extraordinaria inmediata, pero sí un período que demandará seguimiento continuo. La advertencia de Neiff apunta precisamente a aprovechar los meses previos: las primeras lluvias fuertes podrían comenzar en octubre, mientras que el mayor desafío hidrológico, si las proyecciones se cumplen, se concentraría desde marzo y especialmente entre mayo y julio de 2027.