Aunque en Capital e Itatí se registra una leve bajante, los modelos anticipan un nuevo repunte para mediados de octubre y estiman que podría acercarse a los seis metros frente a la Capital. En Goya llegaría a valores próximos al nivel de alerta, establecido en 5,20 metros. El dato de este viernes indica 4,12 metros en bajante en el puerto de Goya.

Los ríos Paraná y Uruguay vuelven a concentrar la atención en Corrientes ante señales de una nueva crecida que, según las proyecciones hidrológicas, podría intensificarse durante la primera quincena de octubre. Aunque en algunos puertos el Paraná registra una leve bajante, los modelos anticipan un nuevo repunte aguas arriba y advierten que en unos 15 días podría aproximarse a niveles de alerta en distintos puntos de la costa provincial.
El escenario se produce después de que el Paraná alcanzara en la última semana de septiembre sus mayores alturas de 2026. En Corrientes Capital, el 24 de septiembre llegó a 4,52 metros, para luego descender: marcó 4,46 al día siguiente, 4,28 el 27 y posteriormente se mantuvo en torno de los 4,27 metros. Una evolución similar se observó en Itatí, donde el 23 de septiembre alcanzó 5,19 metros y luego bajó hasta ubicarse por debajo de los cinco metros.
Sin embargo, esa retracción sería transitoria. El investigador, docente y director del grupo de Recursos Naturales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), Ditmar Kurtz, explicó que los modelos proyectan un aumento para mediados de octubre. Según señaló, en la ciudad de Corrientes el Paraná podría acercarse a los seis metros, mientras que en Goya llegaría a valores próximos al nivel de alerta, establecido en 5,20 metros.
En Goya, el río se ubicó en torno de los 4,20 metros, después de haber alcanzado 4,29 metros el 24 de septiembre. De concretarse las proyecciones, durante la primera mitad de octubre podría reducirse considerablemente el margen que todavía separa al cauce del umbral de alerta.
Las señales aguas arriba también son seguidas con atención. Hidrómetros sobre el Paraná y el Iguazú, en Brasil y Misiones, anticipan mayores aportes. El agua demora varios días en trasladarse aguas abajo, por lo que una bajante momentánea no descarta una nueva crecida.
En tanto, el investigador correntino Juan José Neiff también advirtió en días pasados sobre el escenario que podría plantearse durante la temporada de El Niño y no descartó que el Paraná llegue a desbordar en algunos sectores bajos de la costanera de la capital. Las previsiones obligan a mantener el seguimiento de la evolución del fenómeno.
ATENCIÓN EN LA COSTA ESTE
Al mismo tiempo, el río Uruguay comenzó a crecer en varios puntos de la costa este de Corrientes. Los registros de Prefectura Naval Argentina indicaron aumentos en Mocoretá, Garruchos y Santo Tomé, mientras que Alvear, La Cruz, Yapeyú, Monte Caseros, Paso de los Libres y Bonpland permanecían estacionados.
La mayor atención está puesta en Santo Tomé, donde el Uruguay superó los seis metros y llegó a registrar un crecimiento de tres centímetros por hora. El Centro Operativo de Emergencia Municipal mantiene un monitoreo permanente sobre la evolución del cauce y, especialmente, sobre los aportes provenientes de Brasil.
Uno de los datos que reforzó la vigilancia fue el fuerte incremento del caudal evacuado por la represa Foz do Chapecó, que alcanzó los 10.845 metros cúbicos por segundo, varias veces por encima de su caudal normal. A ello se sumó El Soberbio, Misiones, donde el río llegó a ocho metros con tendencia creciente.
Las autoridades señalaron que todavía no se produjo el pico máximo de evacuación de la represa, por lo que no es posible establecer con precisión cuál será el impacto final aguas abajo. El aumento de caudales configura un escenario de vigilancia para las poblaciones ribereñas.
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