El obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, compartió un mensaje por el Día de la Madre, en el que rezó por todas las madres, en las diversas circunstancias de la vida, y las confió a la intercesión de Nuestra Señora de Itatí, patrona del NEA y de la diócesis.

Con motivo del Día de la Madre, el obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, hizo llegar un saludo a todas las madres mediante un mensaje en video, grabado junto a la imagen de la Virgen de Itatí, desde la capilla del Obispado.
En sus palabras, expresó su gratitud por la maternidad, elevó una oración por las mujeres que viven distintas realidades y destacó que "Dios mismo quiso tener una mamá".
"¿Cómo no saludar a las madres en su día?", expresó.
Monseñor Canecin primeramente dijo que piensa y reza por aquellas que se adelantaron y ya están en la presencia de Dios, para que desde allí intercedan por todas las que continúan caminando en este mundo.
En su mensaje, tuvo especialmente presentes a las madres adultas mayores, algunas de ellas solas, enfermas o atravesadas por las limitaciones propias de la edad, que transcurren sus días en el silencio, la oración, la lectura o compartiendo unos mates.
También recordó a las mujeres que salen cada día a trabajar para sostener sus hogares, a las que están privadas de la libertad en establecimientos penitenciarios y a quienes padecen alguna adicción que afecta su salud y limita su libertad.
El obispo manifestó: "Hoy voy a rezar por todas las madres, por todas, todas, todas".
Invitó a reconocer a cada mujer en su realidad particular, sin dejar a ninguna al margen de este saludo y de la oración de la Iglesia.
Monseñor Canecín pidió la intercesión de Nuestra Señora de Itatí, patrona del Nordeste Argentino y de la Diócesis de Goya, para que todos puedan descubrir el valor de la maternidad.
Reflexiono sobre el descenso de la natalidad, señaló que "quizás se esté perdiendo de vista la maternidad como vocación y como uno de los grandes dones que Dios regala a la mujer".
"Dios mismo quiso tener una madre y fue el modo como el Señor quiso entrar en la historia", afirmó.
El obispo felicitó a todas las madres y les impartió su bendición, confiándolas al amparo de la Virgen de Itatí: "Quiero felicitarlas y entregarles, de parte de Dios, por medio de la Virgen de Itatí, la bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".
Con un afectuoso "¡Feliz Día de la Madre!", concluyó su mensaje.+ .