La jueza Rosana Carrara sostuvo que el ataque al joven de 19 años está acreditado, a pesar de lo cual rechazó la prisión preventiva que había solicitado la fiscalía contra los sospechosos.

Siete cadetes aspirantes al Servicio Penitenciario de la provincia de Santa Fe fueron liberados con restricciones, tras ser acusados de abuso sexual y lesiones contra un compañero dentro de la Escuela Penitenciaria N°7 “Marcos Sánchez”.
La jueza del caso, Rosana Carrara, rechazó el pedido de prisión preventiva solicitado por la Fiscalía, en una audiencia de medidas cautelares realizada este viernes en los tribunales de la capital provincial.
Ahora bien, la magistrada dio por acreditado que hubo abuso sexual, las lesiones sufridas por la víctima y la expectativa de una pena elevada contra Álvaro J., Michael G., Andrés F., Taiel F., Héctor F., Roque F. y Catriel D., quienes están imputados y presenciaron la resolución desde su lugar de detención, en la Alcaidía de la Unidad Regional I, a través de una videollamada.
Durante la audiencia estuvieron presentes los abogados defensores y las dos fiscales del Ministerio Público de la Acusación (MPA) nombrados para la investigación, Jorgelina Moser Ferro y Vivian Galeano.
Según reflejó el diario El Litoral, la víctima de 19 años dio cuenta de las consecuencias que le generó el ataque. Dijo que sintió “bronca” y “vergüenza”, que lo tomaron desprevenido, y le resulta difícil retomar la instrucción porque “todos voltean para mirarme”. “No se les tendría que dar la libertad”, pidió sobre sus atacantes. El MPA respaldó este testimonio con la declaración de tres testigos presenciales.
Los siete imputados negaron su participación en los hechos. Algunos afirmaron no haber estado en el lugar y otros indicaron haber presenciado solo de manera parcial. Para la fiscalía, la coincidencia en las declaraciones de los acusados resulta sospechosa y podría constituir un intento de entorpecer la investigación
Durante la audiencia, para los fiscales, el delito investigado acarrea una pena en expectativa alta y que podría incrementarse si con el correr de los días pueden demostrar que se trató de un abuso cometido “en manada” gravemente ultrajante. También advirtieron sobre la falta de arraigo de los acusados, el riesgo de fuga y la posibilidad de que entorpezcan la investigación.
Tras escuchar los argumentos, la jueza Carrara decidió liberar a los imputados, que deberán cumplir con estrictas normas: tienen prohibido acercarse a las víctimas y a los testigos de manera presencial o por algún otro medio, y deben presentarse periódicamente ante el MPA, entre otras.
En ese marco, la magistrada entendió que la prisión preventiva era una medida excesiva.
La agresión
Los hechos investigados ocurrieron después de que el joven atacado rindiera un examen e ingresara a un cuarto del establecimiento, donde fue sorprendido y agredido por el grupo de acusados.
Los agresores quisieron sacarle la ropa, pero como no pudieron desprender el pantalón, uno de los atacantes le apretó en sus partes íntimas con objeto de burla. Algunos lo sujetaban, y otros seguían abusándolo.
Según la Fiscalía, la intervención de otros tres cadetes permitió detener el ataque y brindar asistencia a la víctima. No se registraron denuncias previas similares en la escuela, aunque uno de los testigos relató una irregularidad anterior durante una requisa.
Toda la agresión ocurrió en un área donde no había custodia directa del personal responsable de la formación. El caso salió a la luz tras la denuncia presentada por uno de los directores de la institución, lo que motivó la actuación inmediata de la Fiscalía y la Policía de Investigaciones provincial.
Frente a la gravedad del caso, el director provincial de Investigación Criminal del Ministerio de Justicia y Seguridad, Rolando Galfrascoli, subrayó que el Gobierno provincial está asistiendo a la víctima y a su familia, y que los aspirantes denunciados “no van a pisar nunca más un establecimiento santafesino por el hecho que han cometido”.