El ciclista cordobés de 69 años llegó a Goya con una propuesta de inclusión y superación a través del ciclismo adaptado. Durante su estadía brindará charlas y realizará actividades en escuelas e instituciones educativas, junto a organizaciones y áreas municipales vinculadas al deporte y la discapacidad. “El sentido del viaje es mostrar lo que sí se puede hacer con la discapacidad”, dijo Héctor Rodríguez en diálogo con RADIO POWER.
El promotor de esta iniciativa viaja en una bicicleta tándem, diseñada para dos personas, y forma parte de la organización civil “Atre-Verse”, integrada por ciclistas con y sin discapacidad visual. También es embajador del grupo “Empujando Límites”.
“El sentido del viaje es mostrar lo que sí se puede hacer con la discapacidad”, expresó Rodríguez durante una entrevista en el programa “Haciendo camino” de Radio Power. En el caso de las personas con discapacidad visual, el sistema permite que un guía conduzca la bicicleta mientras la persona guiada ocupa el asiento trasero y participa activamente del pedaleo.
Héctor Rodríguez remarcó que el acompañamiento no se limita a las indicaciones técnicas. El guía debe anticipar obstáculos, describir el entorno y transmitir seguridad hasta que se construya la confianza necesaria entre ambos ciclistas. “No existe el deporte adaptado sin ojos prestados”, señaló al explicar la importancia de ese vínculo.
UNA EXPERIENCIA QUE ATRAVESÓ 2.180 KILÓMETROS

El pedalista cordobés contó que una de las experiencias más importantes de “Atre-Verse” fue la travesía realizada en 2022 entre La Quiaca y Buenos Aires: 2.180 kilómetros recorridos durante 38 días, con la participación de cuatro personas ciegas, una persona con baja visión y sus respectivos guías. La planificación demandó aproximadamente ocho meses y contempló las diferencias de altura, las edades de los participantes y la logística necesaria para atravesar distintas provincias indicó.
“El punto era que debíamos mostrarnos, pero no por nosotros mismos, sino para mostrar lo que sí se puede hacer con la discapacidad”, enfatizó. La travesía -acotó- tenía inicialmente como objetivo “demostrar las capacidades de las personas con discapacidad y transmitir ese mensaje a las familias”.
Sin embargo, durante el recorrido la experiencia adquirió una dimensión mayor. En cada pueblo comenzaron a acercarse personas con distintas discapacidades que querían experimentar la bicicleta tándem. “Terminó siendo más importante que la travesía”, recordó Rodríguez al referirse a esos encuentros, donde personas ciegas, con autismo o síndrome de Down buscaban tener la oportunidad de pedalear.
EL DESAFÍO DE DEJAR UNA EXPERIENCIA QUE CONTINÚE
Para Rodríguez, uno de los principales objetivos de estas travesías es generar un efecto que permanezca después de su paso por cada localidad. “Nosotros decimos que creamos el escenario para que las cosas ocurran”, explicó.
Como ejemplo, mencionó el caso de Zárate, donde después de una experiencia con una joven con parálisis cerebral surgió Baricletas, una iniciativa que actualmente reúne distintas bicicletas adaptadas. También citó a Tucumán y otras localidades donde comenzaron a desarrollarse propuestas similares luego del paso de AtreVerse.
ACTIVIDADES EN GOYA
El ciclista oriundo de la provincia mediterránea llegó este martes a Goya y ya tuvo su primera actividad en el colegio Santa Teresa de Jesús. Hoy miércoles, por la mañana, hará lo propio en el mismo establecimiento educativo y por la tarde se reunirá con docentes y alumnos del Profesorado de Educación Física en el Instituto San Martín.
El jueves, en tanto, brindará charlas y realizará diversas actividades en el predio Costa Surubí y en el Instituto Superior “Dr. Daniel Lesteime”. La propuesta cuenta con la participación de Ciclo Vital, la Dirección de Deportes, el Profesorado de Educación Especial y la Coordinación de Discapacidad del Municipio, entre otras instituciones y agrupaciones locales.
El ciclista remarcó especialmente la importancia de acercar esta experiencia a quienes se están formando como profesores de Educación Física, para que conozcan las posibilidades que ofrece el deporte adaptado y puedan incorporar nuevas herramientas en su futura tarea profesional.
“LO HAGO PORQUE PUEDO”
Rodríguez se definió como “un viajero de bicicleta, hace ocho años que viajo. Fui hasta Ushuaia y después todo Sudamérica”, indicó. Explicó que su compromiso con esta actividad no responde a intereses comerciales. “Yo no vendo nada, yo no cobro nada”, afirmó.
Confesó que pertenece a un grupo que se llama CBA Bike de Facebook, Córdoba Bicicleta. “Un día apareció una persona en escena que dice ´soy una persona ciega, me compré una bicicleta y necesito que me ayuden a rodar´. Bueno, como yo había sido guía de una persona corriendo a pie, dije yo te ayudo, y así empezó. Desde entonces, aquella experiencia inicial fue creciendo hasta convertirse en diferentes grupos, travesías y proyectos de alcance nacional, sostuvo el ciclista cordobés.
Para Rodríguez, la clave está en brindar oportunidades y no mirar a la discapacidad desde la lástima. “No es la lastimosidad: voy a llevar a pasear a las personas ciegas. Pedalean los dos, vamos juntos”, sostuvo. En una jornada pueden recorrer 70 u 80 kilómetros y ambos integrantes realizan el esfuerzo físico.
Su mensaje, en su paso por Goya, se resume en una invitación a animarse. “Vos dame la posibilidad y yo lo hago”, expresó el pedalista viajero destacando la actitud de las personas con discapacidad que encuentran en el deporte una herramienta para superar barreras y ampliar sus posibilidades.-