En su saludo por la Pascua, el obispo emérito de Goya, invitó a renovar la esperanza en Cristo Resucitado. Subrayó que Jesús, vencedor del pecado y de la muerte, permanece vivo junto a su pueblo, especialmente en medio del dolor, las frustraciones y las pruebas, reavivando la esperanza, iluminando y fortaleciendo a cada persona.