La segunda jornada de la 49° Fiesta Nacional del Surubí estuvo marcado por el fraternal encuentro, en la Peña de Pescadores. Es un momento único dentro de la magnitud de la fiesta, donde lo esencial cobra sentido. Allí, entre brindis y recuerdos, se reafirma que ser pescador no es solo una actividad, sino una forma de vida que se celebra, se comparte y, sobre todo, se siente profundamente. A ello se suma vivirlo a lo grande, con artistas chamameceros de primer nivel y una noche que quedará para siempre.