La iniciativa propicia que se garantice la cobertura social del 100% de las prestaciones de salud «para la adecuación del cuerpo a la identidad de género autopercibida», como mastectomía, gluteoplastía de aumento, penectomía, vaginoplastía, clitoroplastía y vulvoplastía, entre otras; como así también en los tratamientos integrales hormonales que se requieran para promover la «adecuación de la imagen al género autopercibido». La norma también abarca la cobertura total de estudios médicos, análisis, consultas y asistencia psicológica, entre otros servicios de salud.